domingo, 26 de febrero de 2012

Soñaré sólo porque me he quedado dormida.

Otra noche. Otro desayuno. Otro día de mar. Un mes puede ser larguísimo si sabes con exactitud lo que va a ocurrir todos los días. Pero a veces lo menos pensado, lo que nunca te habrías atrevido ni a imaginar, sucede. A veces los sueños se hacen realidad...

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